La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECyT) ha publicado en su sitio web, como cada dos años desde 2.002, una encuestita que realiza a los habitantes de a pie de Este Nuestro País (el de la pandereta, por si alguien todavía no sabe a cuál país me refiero). El título de la encuesta es suficientemente ilustrativo: encuesta Nacional de Percepción social de la Ciencia y la Tecnología. Vamos, básicamente consiste en preguntarle a la gente de a pie qué opinan de eso de la ciencia.

El caso es ser optimista y publicar a bombo y platillo lo bien que los pandereteros, perdón, los españoles, nos llevamos con la ciencia. Al menos, la nota de prensa sobre la IV encuesta (la de este año), elaborada por SIGMADOS, está publicada con un alegre titular: la sociedad española mejora su percepción sobre la ciencia y la tecnología. Bueno, teniendo en cuenta que la percepción de la sociedad española sobre la ciencia y la tecnología, según datos históricos de esta encuesta, no es muy buena, tampoco es como para ponerse a tirar cohetes. Estamos hablando de un 9,6% de media de los encuestados que manifiestan interés por la ciencia y la tecnología; exactamente el mismo porcentaje que en la III encuesta hecha en 2.006. No se llega ni a uno de cada diez. El porcentaje sube a un 13,1% si sólo nos fijamos en hombres, y desciende hasta el 6,1% si sólo nos fijamos en mujeres. Lo cual significa que la muestra no es aleatoria, ya que si echáis las cuentas, eso significa que han escogido como encuestados a exactamente el mismo número de hombres que de mujeres. A menos que haya hecho las cuentas como Almudena Grandes.

La mejora en la percepción viene dada por la respuesta a la pregunta acerca de si están o no equilibrados los beneficios y perjuicios de la ciencia y la tecnología a la sociedad; aumenta el número de aquellos que dicen que los beneficios son mayores que los perjuicios (53,4% en 2.008 frente a 44,8% en 2.006), se mantiene más o menos estable el número de los que dicen que los perjuicios son mayores (7,1% en 2.008 frente a 7,2% en 2.006) y también disminuye el número de los que dicen que beneficios y perjuicios están equilibrados (26,9% en 2.008 frente a 33,3% en 2.006). Lo cual contrasta curiosamente con el mantenimiento de los niveles de interés generales en ciencia y tecnología. Pero bueno, por lo menos hay más gente en porcentaje que opina que la ciencia es más buena que mala. También parece que la gente está de acuerdo en que la ciencia y la tecnología aportan ventajas a la sociedad (aquí ya no pongo porcentajes, que es un rollo andar copiando; en la noticia anterior hay una bonita presentación en PowerPoint que refleja todos los datos). Sin embargo, todo esto contrasta con la opinión que la gente tiene de la investigación como profesión: la mayoría considera que es una profesión muy atractiva para los jóvenes y con elevado valor personal, pero que sin embargo no está demasiado bien remunerada ni considerada socialmente. Vamos, que los datos mejoran, pero tampoco aportan una visión muy positiva de la ciencia y la tecnología.

El dato más empleado para justificar esta mejora de la percepción está en que la gente percibe con mayor porcentaje que España está al mismo nivel o mejor que la media europea, frente al número de personas que opinan que está peor, que disminuye. Pero yo me reservo mi opinión al respecto. Eso sí, aporto un dato más extraído de la propia encuesta para ilustrar este apartado. Si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría de los encuestados afirma que adquiere su información acerca de ciencia y tecnología de la televisión (con un abrumador 82,3%), que baje Azathoth y nos pille confesados...

Supongo que, para agarrarse a esa mejora, otro de los motivos que esgrimen será que desciende levemente el número de encuestados que esgrimen como argumento para no interesarse por la ciencia y la tecnología que no las entienden (33,6% en 2.008 frente al 34,1% en 2.006) o que no despiertan su interés (17,2% en 2.008 frente a un 25,2% en 2.006). Lo que sí aumenta es el número de gente que manifiesta desinterés sin ninguna razón específica en particular (12,0% en 2.008 frente a 6,3% en 2.006). Por cierto, no sé quién habrá sido la mente inteligente de SIGMADOS a la que se le ha ocurrido proponer como respuesta a la pregunta "¿Cuál es el motivo por el que se muestra usted poco o nada interesado en la ciencia?" la brillantísima "Porque no despierta mi interés"; pero me gustaría saberlo, para darle un sugus por el esfuerzo mental. Un día van a preguntar ¿por qué el cielo es azul? y van a proponer como respuesta porque es azul como el cielo. Pero vamos, hay más argumentos variopintos para justificar el desinterés por la ciencia, como el típico no la necesito o el más despampanante aún no tengo tiempo. Sorprende que muy poca gente haya marcado la casilla de otras razones.

Otro de los motivos que se utilizan para justificar esa mejora en la percepción está en la valoración que hacen los encuestados de la formación que han recibido en ciencia y tecnología. Disminuye el número de los que dicen que es baja o muy baja (también disminuye el número de los que dicen que es alta o muy alta), y aumenta el número de los que dicen que su nivel es normal. Normal comparado con qué, me pregunto. ¿Tal vez con el nivel de lo que sale en la tele?

Por cierto, ojo a la penúltima transparencia. La percepción social de la población española (en escala de 1 a 5) de la confianza que inspiran los sindicatos (puntuación 2,5) y la Iglesia (supongo que católica, puntuación 2,4) como tratantes de temas relacionados con ciencia y tecnología es superior en la encuesta de 2.008 a la percepción que se tiene de los partidos políticos por el mismo asunto (puntuación 2,3). En 2.006, los tres estaban a la cola y al mismo nivel (con un 2,2). Pero de este último dato no se dice nada en la nota de prensa.